10.12.2007

desde hace mucho... narraciones en transportes

Desde hace mucho quería escribir algo acerca de una peculiaridad que me encanta.... yo sé que tal vez es de los transportes públicos más detestados....
sí, son viejitos, se descomponen a la mitad del camino obstaculizando 2 carriles, por dentro están re feos, sucios, incómodos, medio rotos, los choferes manejan horrible sin importar que vayas enfrente te lanzan su tremendo peso....
Hablo de los trolebuses!!! si, no sé por qué pero me encantan, bueno sí sé por qué, son varios motivos, y últimamente he estado haciendo memoria de los por qués....
Cuando era chiquita y vivía en el DF, mi abuelita y yo nos subíamos a un trole para llegar a mi escuela, recuerdo que me encantaba saltar al primer escalón, como si fuera un gran reto acrobático, siempre le decía a mi abuelita, tienes que saltar como gacela, así llegarás bien alto y no te caerás para atrás... Recuerdo también que casi siempre nos sentábamos en los primeros asientos, esos que vienen laterales, y me gustaba porque podía ir viendo sin cansarme del cuello hacia la calle y veía pasar todo rápido y decía que estábamos en una nave espacial como gusano con antenas y que viajaríamos en el tiempo....
Luego me acuerdo de algo más gracioso, ya estaba más grande y vivía en Cuernavaca, venía a visitar a mi papá de vez en cuando, y una vez cuando íbamos a tomar un trole, a mi papá le pidieron su credencial de INSEN, jajaja, recuerdo que reí como por 15 minutos y mi papá estaba enojadísimo conmigo y sólo quería bajarse del trole.
Ahora, pues las ventajas del trolebus son que cuesta menos, casi siempre va medio vacío, hace menos paradas (lo cual puede ser favorecedor o no, depende de tu flojera) y lo que más me encanta, y de verdad me hace sentir transportada a otro mundo, es su sonido, un sonido como de una nave espacial, si si, sigo creyendo que es un gusano con antenitas que a veces sueltan chispitas, que a veces se atarantan y se despegan y causan un reverendo caos, pero por lo general esas antenitas hacen un ruido chido, y luego el sonido del acelerador, del freno.... en verdad me siento transportada a un cuento de Bradbury, a un mundo paralelo (jajaja, ya estoy en ese).
Así que si alguna vez ven a una persona parada en la calle viendo a un trolebus con ojos de encantamiento, esa soy yo, viendo e imaginando escenas de un mundo diferente, una fantasía impresionante formándose en mi cerebro por unos cuantos segundos....

4 comments:

anais said...

gusano!!!! y luego dices que yo soy la loca jejejeje... tonta... trole... si vieras lo que es un trole por aca... te adelanto que es comestible, esta bien rico y ya se me antojo.. jejeje
saludines grandolines como chapulines saltarines.... jejeje ok ya bye

Manolo said...

hace mucho no me subo a uno, pero si, también me gustan, sobre todo porque pasan a una cuadra de mi casa y casi siempre los veo cuando cruzo la calle, me gusta escuchar cuando se detienen y parece que se apagan y luego como que se enciende y sí, parece que despegarán en cualquier momento, pero no los dejan los cables que los tienen sujetos, salen las chispitas castigadoras (de chico les tenía miedo a esas chispas)...
me acuerdo de unos teporochos que vi varias veces viajar gratis: se agarraban de los cables por atrás y se iban bien pegaditos. Teporochos eléctricos.

Linda said...

Casi nunca me he subido a trollys...pero la prox que vaya a chilangolandia me aventurare!!

Megara said...

mmmh creo que no sé lo que es un trolebus..qué miedo y qué tonta o provinciana me siento. jaja...No tengo idea de cómo se ve uno! Igual y sí me he subido y no lo sabía jajaja